
En el Organipónico de Alamar, un proyecto vecinal de agricultura, un colectivo de trabajadores se encarga de una granja urbana, un mercado de productos y un restaurante. Herramientas manuales y trabajo humano sustituyen a la maquinaria alimentada por combustible. La irrigación por goteo conserva el agua y la variedad de colores de los productos provee a la comunidad de un arco iris de alimentos saludables.
Conozco algo del tema, y noticias parecidas a esa podés encontrar miles sólo de Argentina en estos últimos 20 años. Desgraciadamente no tienen mucho de cierto, ni de sustentable, sí de subsidiadas y de propagandísticas. Cuba vive del turismo y la prostitución. Y Argentina, de la soja.
Saludos.