Más de 250.000 videocámaras que vigilan Buenos Aires desde distintos ángulos. Menos del uno por ciento pertenece al gobierno porteño o a alguna fuerza de seguridad pública. Las demas, son de Eempresas privadas o vecinos que becan mas seguridad. Nadie sabe dónde están, qué enfocan ni qué se hace con las imágenes. Nadie las controla.