
Aunque muchos se puedan sorprender, la inminencia de una relación sexual o el mismo hecho de orgasmar pueden, literalmente, suponer un fuerte dolor de cabeza. Y esto no es privativo de ellas, de nuevo para sorpresa de muchos, esto es más frecuente entre ellos —de 20 a 50 años— que entre ellas. La observación clínica nos pone de manifiesto que si bien el tópico es el de una excusa femenina, la realidad es la de una experiencia frustrante experimentada por más hombres que mujeres. Ver más...